domingo, 27 de julio de 2014

Cerca.

No es un hola.
No es la palabra. 
No es el cabello tuyo, vida, 
no son aquellas olas. 

¿No son tus labios, 
aquella sensación 
de morir, como viviendo 
en la hierba, tirado, y un firmamento?


¿Es un abrazo 
con olor a libros? 
Quién sabe, vida. 
Quién sabe, pero he vivido. 

El viento me acaricia. 
Pero tu nombre no es de viento. 
¿Eras el sol? 
No, pero tuve que apartar la vista.  

Tuve que volver a la vida. 
Forma digna de morir 
así, entre dos llamas. 
Y no quise nada más.




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